Tratamientos selvícolas
La masa forestal necesita una serie de cuidados para favorecer su desarrollo y minimizar el riesgo de incendio. Estos objetivos se consiguen mediante una serie de tratamientos sobre las propias especies vegetales así como mediante operaciones auxiliares sobre los terrenos en los que se asientan.
Los tratamientos selvícolas más habituales consisten en podas en sus múltiples variedades (ver imágenes) y desbroces manuales ó mecanizados orientados a la correcta formación y mantenimiento de la masa arbórea así como operaciones de clareo para conseguir masas forestales más homogéneas.

Todas estas operaciones, además de favorecer el desarrollo del monte, consiguen reducir el riesgo de incendio forestal al diminuir el volumen del combustible vegetal existente.

Estos tratamientos generan un elevado volumen de residuos forestales que deben eliminarse ya que, de otro modo, contribuirían a aumentar el riesgo de incendio. La eliminación mecanizada puede realizarse por astillado (abajo izq.) ó por trituración de los restos (abajo dcha.).

Operaciones complementarias
Los tratamientos se complementan con otras operaciones auxiliares como la implantación de cerramientos ó la construcción y mejora de caminos y pistas forestales. La importancia de estas vías es enorme ya que no solo favorecen el tránsito por zonas delimitadas de los montes, también son vías de acceso para las unidades terrestres de extinción de incendios y camino de escape para el personal.
